La boda de Tarik y Zineb es un reportaje de mezclas culturales, del cual podemos afirmar que ha sido para nosotros un punto de inflexión profesionalmente hablando.

Mientras trabajábamos, recordamos nuestros inicios en la boda franco-catarí de Sultan y Solene en Marbella donde ya tuvimos muy buenas experiencias!

Tarik y Zineb vinieron directamente desde Canada a celebrar unas segundas nupcias compuesta por una parte tradicional árabe y otra parte más europea, en la que se fusionaron en la misma ceremonia las culturas de Marruecos, España y Canadá!

Empezamos nuestro reportaje durante el tercer día de celebración a modo de recepción árabe en casa de los padres de Zineb en Castellonet de la Conquesta. Allí estuvimos como en casa, en esta fiesta donde la alegría, la danza y la amabilidad de toda la familia nos dejó sorprendidos. Fuimos testigos de una pequeña ceremonia árabe donde el , los dulces marroquíes, oud al kamari, las hojas de henna, el agua azahar y la cena fueron de lo más tradicionales. Culminando esta íntima ceremonia bebiendo leche y compartiendo dátiles rellenos de nueces en señal de bienvenida para la ceremonia europea del día siguiente. Decidimos irnos a descansar pronto puesto que enseguida detectamos que la fiesta que estaba por venir iba a ser muy potente.

Aina, la mejor amiga de Zineb, fue la encargada de hacer posible que todo fuera como la seda. La ceremonia europea que tuvo lugar en el Molí Canyar fue muy particular; el protocolo fue de lo más informal, divertido y lleno de improvisación, risas, lagrimas, los parlamentos se realizaron en tres idiomas; francés, árabe y valenciano. El padre de Zineb se encargó de que cada momento de la boda fuera retransmitido en directo mediante videoconferencia a diferentes partes del mundo. Los novios compartieron sus anillos comestibles y los invitados les lanzaron rosas secas aromatizadas traídas directamente del valle de la rosas de Marruecos.

Tan solo nos queda decir que el banquete fue una fiesta total, desde la entrada al salón todos los invitados al unísono no pararon de bailar y bailar.

Queremos agradecer la confianza y el trato recibido por parte de Tarik, Zineb y toda su familia!


The wedding of Tarik and Zineb is a wedding with cultural mixtures, which we can say has been a turning point for us, professionally speaking.

While working, we remember our beginnings in the Franco-Catalan wedding of Sultan and Solene in Marbella, where we already had very good experiences!

They were a second nuptials following a more European protocol, in which they merged in the same ceremony the cultures of Morocco, Spain and Canada!

Tarik and Zineb began the third day of celebration as an Arab reception at the home of Zineb’s parents in Castellonet de la Conquesta. Here, we felt at home. In this party where tea, Moroccan sweets, dance and kindness shared by the whole family left us surprised. We witnessed an Arab ceremony where the azahar water and dinner were most traditional. Then, rounding off this intimate ceremony by drinking milk and sharing dates as to welcome the European ceremony the next day. We decided to rest early because we soon found that the party that was to come was going to be very big.

Aine, Zineb’s best friend, was in charge of making everything run as smoothly as possible. The European ceremony that took place in the Molí Canyar was very particular; the protocol was most informal and fun, speeches were made in three languages; French, Arabic and Valencian. As they went on, we were able to share tears and laughter. Zineb’s father made sure that every moment of the wedding was broadcast live via video-conference to different parts of the world. The bride and groom shared their edible rings and the guests threw them small dried scented roses brought directly from valley of roses in morocco.

We can only say that the banquet was a complete celebration, from start to finish, people could not stop dancing.

We are grateful for the confidence and the treatment received by Tarik, Zineb and his whole family!