Pasando una tarde en Altea pudimos comprobar lo bonito que es conocer a gente nueva, tomarse un café, relajarse, hablar de como va ser la boda, de como es el lugar de la ceremonia, de lo bonita que es la finca Villa Bienvenida, donde se celebrará el banquete, de los detalles del evento, de las posibilidades de sorpresas por parte de los amigos, del planning horario, de como va a ser el fin de fiesta y de otras muchas cosas más. Maria y Vicent nos lo contaron todo tomando un café en la preciosa Altea y de paso nos presentamos personalmente.

Este trabajo es uno de los que más nos ilusionan este año, ya que nos vamos a El Campello, un lugar nuevo para nosotros y que estamos seguros nos dará algunas alegrías. En la tertulia Maria nos comentó que estaba nerviosa, preocupada y que no sabía si estar delante de la cámara daría un buen resultado final, al contrario que Vicent, más acostumbrado a las cámaras ya que su profesión tiene mucho que ver con el tema.

Una vez nos lo contamos todo, nos decidimos a dar un paseo por Altea recorriendo su centro histórico y disparando sobre la marcha. Después, al atardecer nos dimos una vuelta por la costa de Altea, visitando sus playas y chiringuitos. La tarde de la sesión preboda fue un poco fría para estas épocas de primavera, aunque la luz tamizada y los elementos nos respetaron. Esperamos que os guste la selección que hemos hecho!