Era una oportunidad para no dejar escapar. Una boda completa, con pre-boda, ceremonia y pos-boda.
El pre-boda lo realizamos en el Jardín de Santos en Penáguila, una localización muy romántica.
La ceremonia fue en Llutxent, un pueblo que nos sorprendió y acogió con los brazos abiertos. Finalmente, el pos-boda lo realizamos en el Monasterio de Corpus-Christi, un lugar clásico y de ensueño.
Javier y Elsa se montaron un fiestón en el salón Bañuls en Benigànim, con photocall, bailando por moros y cristianos, extremoduro y la retroexcabadora amarilla, nunca olvidaremos esta boda!

 

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